Hay conflictos que no necesitan un juicio.
Encuentra un mediador profesional y empieza a buscar una solución de forma confidencial, ordenada y orientada al acuerdo.
Resolver un conflicto no debería significar empezar una guerra.
Cuando una conversación se bloquea, es fácil pensar que la única salida es acudir a los tribunales.
La mediación introduce a un tercero neutral para ordenar la negociación y comprobar si todavía existe una solución que ambas partes puedan aceptar.
Ir a juicio es una posibilidad. No siempre tiene por qué ser la primera.
Cuando hablar ya no está funcionando, alguien tiene que cambiar la conversación.
La relación se está deteriorando
Familiares, vecinos, socios o empresas que necesitan resolver un problema sin destruir completamente la relación.
La negociación está bloqueada
Cada conversación termina en el mismo punto y ninguna de las partes consigue avanzar.
El conflicto empieza a costar demasiado
Tiempo, dinero, energía y meses de incertidumbre pueden convertirse en otra parte del problema.
Todavía hay margen para encontrar una salida
Si ambas partes conservan algún interés en resolverlo, la mediación puede abrir nuevas alternativas.
No necesitas saber cómo funciona la mediación. Solo necesitas contarnos el problema.
Valorar mi caso →Hacer fácil el primer paso cuando todo lo demás parece complicado.
Nos cuentas el caso
Explícanos qué ha ocurrido y quiénes están implicados.
Lo valoramos
Analizamos si la mediación puede ser adecuada.
Buscamos al profesional
Seleccionamos un mediador adecuado al tipo de conflicto.
Empieza la mediación
Se organiza el proceso y comienza la búsqueda de una solución.
Distintos conflictos. Un mismo objetivo: encontrar una salida.
Familia
Conflictos familiares y relaciones que necesitan recuperar una comunicación útil.
→Herencias
Repartos, inmuebles compartidos y desacuerdos entre herederos.
→Empresas y socios
Conflictos societarios, decisiones empresariales y relaciones comerciales.
→Comunidades de propietarios
Morosidad, obras, ruidos, convivencia y decisiones dentro de la comunidad.
→Contratos
Pagos, incumplimientos y desacuerdos sobre obligaciones o servicios.
→Entre particulares
Controversias civiles en las que todavía exista margen para negociar.
→Dos formas muy distintas de enfrentarse al mismo problema.
Mediación
Procedimiento judicial
La forma de resolver los conflictos en España está cambiando.
La Ley Orgánica 1/2025 ha reforzado los medios adecuados de solución de controversias dentro del sistema de Justicia. En numerosos procedimientos civiles debe acreditarse previamente una actividad negociadora, salvo los casos legalmente exceptuados.
El mediador no decide quién gana. Cambia la forma en la que negociáis.
Su función es ordenar la conversación, identificar los puntos de bloqueo y ayudar a las partes a explorar alternativas que quizá no estaban viendo.
No se trata de ceder.
Se trata de descubrir si existe una solución
mejor que seguir enfrentándose.
Lo que probablemente quieras saber antes de empezar.
No. El mediador facilita la negociación, pero no impone ninguna solución. El eventual acuerdo pertenece a las propias partes.
La confidencialidad constituye uno de los principios esenciales del procedimiento, dentro de los límites y excepciones establecidos legalmente.
Sí. Pueden utilizarse medios electrónicos cuando se cumplan los requisitos aplicables.
La mediación requiere participación voluntaria. Dependiendo del caso, el intento realizado puede documentarse conforme a la normativa aplicable.
No necesariamente. La normativa contempla distintos medios adecuados de solución de controversias. La mediación es uno de ellos, pero no el único, y existen determinados supuestos exceptuados.
Cuéntanos el conflicto. Empecemos por ahí.
Déjanos tus datos y una breve descripción. Valoraremos tu situación y te orientaremos sobre el siguiente paso.